FIN DE LAS NOTICIAS DEL MUNDO

Una afinada interpretación, en clave fantástica, del “Fin de los Tiempos” en el Siglo XX, apelando a la poética de la televisión y su recepción por el espectador.

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Detalles del Libro

Peso 310 g
Dimensiones 2.30 x 11.00 x 17.50 cm
Título

Fin de las noticias del mundo

Colección

Libro Amigo Narrativa # 88

Editorial

Sello: Ediciones B – Grupo: ZETA

ISBN / ISSN

84-406-0017-8

Páginas

512

Encuadernación

Rústica – Hojas refiladas – Tapa blanda

Fecha de Edición

Ciudad de Edición

Ciudad de Impresión

Barcelona, España

Idioma

Español

Idioma original

Ínglés

Titulo original

The End of the World News

Traducción

Jaime Zulaika

Ilustración de tapa

Sergio Camporeale – Acuarela, París, 1988

Condición

Nuevo

Estado

Muy bueno

Acerca del Autor

Anthony BURGESS

Anthony BURGESS

John Anthony Burgess Wilson fue un escritor, crítico, compositor, libretista, poeta, dramaturgo, guionista, ensayista, cronista de viajes, presentador, traductor, lingüista y pedagogo inglés. Nació en la ciudad de Mánchester, Inglaterra, el 25 de febrero de 1977. Burgess trabajó como oficial de educación en Brunei y Malasia después de la guerra.

En 1959 sufrió un desmayo durante una clase en Malasia. Entonces le fue diagnosticado un tumor cerebral inoperable con pocas probabilidades de vida a largo plazo. Este hecho lo inspiró a escribir con la intención de que su mujer, Lynne, pudiera vivir con holgura con los ingresos provenientes de los derechos de autor. Se retiró de la enseñanza y se convirtió en escritor a tiempo completo conviviendo con la enfermedad durante varios años. Escribió cinco novelas y media en un año. El brutal diagnóstico, que le auguraba cuando más un par de años de vida, no se confirmó finalmente en los hechos, circunstancia que suele ser ofrecida como ejemplo de la influencia benéfica que la actividad artística tendría sobre la salud humana.

Esa "media" novela escrita con la convicción de una muerte cercana, se convertiría después en su obra literaria más famosa. A partir de entonces, escribió y publicó más de cincuenta libros que abarcaban una amplia variedad de temas a lo largo de su carrera. Es autor de una enorme cantidad de críticas literarias, agudos ensayos, por ejemplo sobre Shakespeare y Joyce, artículos periodísticos y una veintena de novelas crueles y cáusticas. Como “noms de lettre” utilizó los de Anthony Burgess, John Burgess Wilson y Joseph Kell. Su obra abarcó múltiples géneros y temas, como la ficción histórica, la novela filosófica, la sátira, la epopeya, la novela de espionaje, la de terror, la biografía, la crítica literaria, la literatura de viajes y la autobiografía. Fue miembro de la Royal Society of Literature y recibió el Premio Prometheus en la categoría Hall of Fame. Burgess trabajó en las universidades de Princeton, Búfalo y Columbia

Su trabajo más famoso (o reconocido tras la controvertida adaptación para el cine de Stanley Kubrick) fue la novela La naranja mecánica (A Clockwork Orange), escrita en 1962. La novela fue originalmente inspirada por un incidente vivido por el autor durante la Segunda Guerra Mundial, cuando él y su mujer fueron asaltados en 1944, siendo la esposa del propio Burgess víctima de robo y violación por parte de cuatro marines estadounidenses en las calles londinenses.

Dado que se encontraba embarazada, la paliza le provocó un aborto. El libro trata sobre la libre voluntad y la moral, y la manipulación de los individuos por fuerzas como los sistemas políticos, la represión, y cómo éstas conllevan a la corrupción del ser humano. El trabajo de Kubrick provocó algo de controversia, entre otros motivos porque la película, pese a haber sido filmada en el Reino Unido, sigue la versión de la obra según fue editada en los Estados Unidos, la cual no incluye el polémico capítulo final del libro (capítulo 21).

La larga lista de las obras del autor incluye, entre otras, The Wanting Seed, Honey for the Bears, One Hand Clapping. Junto a Jeanne Moreau y André Delvaux fue asimismo jurado del Festival de Cannes de 1975. Tenía un gran interés por la música, que fue su primera pasión, antes de dedicarse a la literatura.Escribió dos sinfonías, además de varias sonatas y conciertos, alcanzando justa fama como compositor. Su capacidad para los idiomas (hablaba malayo, ruso, francés, alemán, español, italiano y japonés, además del inglés, su idioma nativo, y un poco de hebreo, chino, sueco y persa), se ve reflejada en la invención del ulam, lenguaje prehistórico ficticio, para la película En busca del fuego (1981), y también en la jerga juvenil de los personajes de La naranja mecánica.

Burgess murió de cáncer de pulmón el 22 de noviembre de 1993 en Londres, Inglaterra.

Partiendo de una imagen periodística insólita (el presidente Carter y su esposa engullendo hamburguesas en la Casa Blanca ante tres televisore que funcionan simultáneamente), Anthony Burgess nos propone una vuelta de tuerca apasionante: trasladar al arte de la novela los modelos y hábitos de las pantallas, ensanblando en el mismo conjunto un relato fantástico del fin del mundo (el planeta Tierra amenazado por un poderosísimo alienígena), una breve biografía de Sigmund Freud construida en forma de teleserie y el texto de un espectáculo musical sobre la visita de León Trotsky a Nueva York en 1917.

Estas tres historias son una sola: las tres versan sobre el final de la Historia tal como el hombre la ha conocido. Pero, además, diseñan desde una nueva perspectiva los acontecimientos más trascendentales del pasado siglo, proporcionando al lector-espectador un jugoso entretenimiento, tan ambicioso como profundo.

Esta obra ratifica la maestría y versatilidad del autor de La Naranja Mecánica, y demuestra que no sólo esta última merece el reconocimiento y éxito -justificado, desde luego- que ha recogido desde que la llevó a la pantalla grande Stanley Kubrick, diez años después de su aparición en 1962. Se suma así a otras obras ya traducidas al castellano, como Vacilación (Trémula Intención, en otra traducción), Sinfonía Napoleónica, Poderes Terrenales y El derecho a una respuesta.

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