LA MANO IZQUIERDA DE LA OSCURIDAD

Una fascinante (y multipremiada) novela que plantea los interrogantes del sexo y la diferenciación sexual. Uno de los primeros exponentes de la ciencia ficción feminista que trataba a comienzos de los ’70, de una manera adulta que no desdeñaba la imaginación, estas cuestiones.

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Detalles del Libro

Peso 200 g
Dimensiones 1.60 x 11.90 x 17.60 cm
Título

La mano izquierda de la oscuridad

Colección

Otros Mundos

Editorial

Ediciones Minotauro S. R. L.

ISBN / ISSN

Páginas

280

Encuadernación

Rústica – Hojas refiladas – Tapa blanda

Fecha de Edición

Ciudad de Edición

Ciudad de Impresión

Buenos Aires, Argentina

Idioma

Español

Idioma original

Ínglés

Titulo original

The Left Hand of Darkness

Traducción

Francisco Abelenda

Ilustración de tapa

Adolfo Estrada

Condición

Usado

Estado

Bueno

Acerca del Autor

Úrsula K. LE GUIN

Úrsula K. LE GUIN

Úrsula Kroeber Le Guin (Berkeley, California, 21 de octubre de 1929 - Portland, Oregon, 22 de enero de 2018), escritora estadounidense, ha publicado obras dentro de numerosos géneros, principalmente ciencia ficción y fantasía, aunque también ha escrito poesía, libros infantiles y ensayos, e incluso ha traducido obras de otros autores del chino y el español al inglés.

Sin embargo, Le Guin debe su fama al numeroso caudal de libros y cuentos de ciencia ficción y fantasía publicados a lo largo de su dilatada carrera y ha sido galardonada con varios premios Hugo y Nébula. Fue la primera mujer galardonada con el título de Gran Maestra por la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción y Fantasía de Estados Unidos (American Science Fiction and Fantasky Writers Association - ASFFWA).

Hija del antropólogo Alfred Kroeber y de la escritora y también antropóloga Theodora Kracaw Kroeber Quinn, estuvo casada con el historiador y profesor Charles Le Guin, con cuyo nombre se la conoce habitualmente en desmedro de su apellido natal (pese a su acendrado feminismo). Quizás el clima intelectual en que estuvo inmersa toda su vida explique en parte su interés por los enfoques antropológicos con los que dotó a sus creaciones literarias.

Su primera publicación fue un cuento de fantasía en la revista Amazing en 1962, pero su debut como novelista no llegó hasta cuatro años más tarde con la novela El mundo de Rocannon (1966). La historia de Rocannon cuenta el viaje de un científico a un mundo poblado por tres especies inteligentes diferentes en un ambiente más propio de la fantasía que de la ciencia ficción. En realidad, esta historia se enmarcaba ya en las bases de lo que sería su propio universo de creación: el universo Hainish o Ekumen, en el que conviven diferentes razas humanoides descendientes de una única civilización ancestral proveniente del planeta Hain y cuya diversidad psicológica y sociológica permiten explorar una gran diversidad de facetas y valores de nuestra propia cultura. La serie, que nos traslada a 2500 años en el futuro, continuó durante el final de los años '60 con otras novelas como Planeta de exilio en 1966, La ciudad de las ilusiones un año después, y una de sus obras maestras, La mano izquierda de la oscuridad en 1969, novela premiada tanto con un Hugo como con un Nébula y que la catapultó a la fama.

Más tarde Le Guin regresó a los mundos Hainish; y lo hizo para volver a ganar el premio Hugo gracias a la novela El nombre del mundo es Bosque (1972), donde nos propone el impresionante encuentro entre la especie humana y otra especie, más inteligente y más desarrollada éticamente, que ha resultado de la evolución, a lo largo de muchos miles de años, de la propia especie humana en otro planeta. Los polémicos temas del ecologismo y del pacifismo laten constantemente a lo largo de toda la historia. Le Guin recibió dos años después tanto el Hugo como el premio Nébula por la novela considerada su otra obra maestra: Los desposeídos: una utopía ambigua (1974).

Ursula K. Le Guin también ha cultivado con mucho éxito el género fantástico y posiblemente la serie de fantasía le haya otorgado tanta fama como sus obras de ciencia ficción. La serie de Terramar, en la que se narra la historia de un joven aprendiz de mago que tiene que luchar contra su propios miedos y fantasmas, fue iniciada con la novela de 1968, Un mago de Terramar, y posteriormente continuada con Las tumbas de Atuan (en 1971) y La costa más lejana (en 1972), a los que siguieron tras dos décadas de intervalo Tehanu (en 1990) y En el otro viento (en 2001). A este ciclo corresponden también las colecciones de historias breves Cuentos de Terramar (1999) y Las doce moradas del viento (2001). 

Entre sus últimas creaciones se cuentan la colección de relatos de ciencia ficción Planos Paralelos (2003) y la trilogía de fantasía Anales de la Costa Occidental, formada por Los Dones (2004), Voces (2006) y Poderes (2008). Este año también publicó su último trabajo narrativo editado en vida, Lavinia.

La mano izquierda de la oscuridad (Premios Nebula 1969 y Hugo 1970) es un análisis acerca de nuestra identidad sexual y nuestros tabúes, mediante la presentación de la raza nativa de Invierno, una sociedad alienígena que alterna su sexualidad de forma periódica.

Es una de las primeras obras importantes de la ciencia ficción feminista (aunque a Le Guin no le gustaban estos rótulos), es el relato de los esfuerzos de Genly Ai, representante de la federación galáctica de mundos (el Ekumen), para incorporar el mundo de Gueden a la sociedad galáctica.

«Escribiré mi informe como si contara una historia, pues me enseñaron siendo niño que la verdad nace de la imaginación». Así comienza su relato Genly Ai, el enviado al planeta Gueden, también llamado Invierno por su gélido clima.

Los habitantes de Gueden, los guedenianos, son andróginos, pero hermafroditas, biológicamente humanos bisexuales y adoptan uno u otro sexo exclusivamente en la época de celo, denominada kémmer. Durante aproximadamente tres semanas del mes son biológicamente neutros y en la semana restante son machos o hembras, hecho determinado por la influencia feromonal de su compañero sexual.

Nadie sabe qué sexo le tocará, aunque en ocasiones el individuo puede elegirlo, según su preferencia, por medio de drogas. Así pues, un individuo puede tanto ser el padre como dar a luz a los hijos, hecho que se da aún en las parejas estables.

Le Guin desarrolló esta idea por un deseo de explorar qué era lo fundamental que quedaba de la naturaleza humana cuando el sexo biológico dejaba de ser una constante. La mano izquierda de la oscuridad es un hito significativo en la creciente sofisticación del tratamiento del sexo en la ciencia ficción que se desarrolló en los años 1970.

En Invierno, Ai conoce a Estraven, un funcionario de alto cargo que le mostrará cuán diferente puede llegar a ser una sociedad donde no existe una diferenciación sexual.

Gran parte de la novela es una exploración de una sociedad neutral, una sociedad en la cual el conflicto sexual no desempeña ningún papel. La afirmación más provocadora de la autora es que tal mundo no tendría una historia de guerras: al faltar un profundo sentido de la dualidad implícito en las marcadas divisiones de sexo, a los guedenianos les faltaría el componente necesario del nacionalismo.

Su sentido del “nosotros contra ellos” se ve muy mitigado por su intuitiva comprensión de que no hay verdadera diferencia, que cualquier distinción es al menos arbitraria. No obstante, su concepto de la estratificación jerárquica de la sociedad genera la conflictividad que ocasiona las vicisitudes del relato, que no soslaya el drama.

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